¿Por qué la encuesta sobre la monarquía es papel mojado?


Hoy 12 de octubre de 2020, Día de la Fiesta Nacional, se ha publicado una encuesta a través de uno de los chiringuitos de Podemos, la revista digital CTXT, la cual pretende reflejar el sentimiento monárquico de la sociedad española en el hipotético caso de celebrar un referéndum sobre la restauración de la república en España. El resto de medios afines al partido morado (eldiaro.es, Público, InfoLibre, etc.), así como políticos republicanos, se han hecho eco de la encuesta en las redes sociales, siendo tendencia durante todo el día. El objetivo del presente post es desmontarla una vez analizada, dado que el medio promotor ha colgado el informe completo para su descarga. Declarar que dicho análisis ha sido efectuado por un ingeniero de datos con extensa experiencia en el tratamiento de la información y su representación.

Las primeras páginas relevantes del informe corresponden a la ficha técnica de la encuesta propiamente dicha, donde se detalla el ámbito, el tamaño de la muestra, el error muestral y el período de realización. Además se especifica la muestra segmentada por partido político, por rangos de edad y por Comunidades Autónomas.
Se observa que la muestra es de 3.000 individuos, lo cual supone el 0,0063% de la población censada de España a 2020, siendo esta de 39.662.116 personas. Se debe suponer que la muestra corresponde a ciudadanos con derecho a voto, ya que se indica que las variables utilizadas corresponden con el recuerdo de voto en las últimas elecciones del 10 de noviembre de 2019. Para valorar si la muestra es lo suficientemente representativa, vale comparar con las muestras que utiliza el Centro de Investigaciones Sociológicas CIS, que suelen ser de 2.500 individuos como mínimo. El otro dato importante a tener en cuenta es el del error muestral, que es de ±1,79% con un 95% de confianza. Este valor es fácilmente verificable con la ecuación

Por útlimo, se han comparado los datos ofrecidos en la segmentación de la encuesta con los datos reales a fin de 2019, con el objetivo de comprobar que las ponderaciones realizadas corresponden con la representación poblacional.
Se observa lo siguiente:
  • En la segmentación por partido político se muestran datos para los más votados, con lo que para hacer una ponderación realista se ha comparado con el número de escaños obtenidos por cada uno de estos partidos en las elecciones del 10 de noviembre de 2019, más la información del resto de partidos del Congreso de los Diputados. Se observa claramente cómo la ponderación no encaja con la representación parlamentaria (porcentajes marcados en rojo). Se ha otorgado mucho más peso de la muestra a los partidos minoritarios (ERC, PNV, Bildu, Junts per Catalunya, BNG o Más País), los cuáles son declaradamente republicanos, frente a otros abiertamente monárquicos como PP o VOX. Esto representa una manipulación de la encuesta, cuestionando, cuando menos, su validez.

  • En la segmentación por franja de edad descuadran las dos últimas filas (porcentajes marcados en rojo), otorgando mucho menos peso de la muestra a los mayores de 65 años, normalmente más conservadores y, por tanto, monárquicos. Además, se añade la franja de edad de entre 16 y 17 años, que no tienen derecho a voto, lo cual no es representativo ni aplica en una encuesta sobre un referéndum. Añadir se han utilizado los datos de las personas censadas del Instituto Nacional de Estadística INE, que desprende un total de 39.662.116 ciudadanos con derecho a voto. Se determina que esta segmentación también está manipulada, con lo que la validez de la encuesta se vería comprometida.

  • En la segmentación por Comunidad Autónoma las ponderaciones coinciden a la perfección con la representación poblacional.

El resto de las páginas de la encuesta corresponden con las preguntas realizadas a los encuestados, las respuestas y su representación gráfica. No merece la pena entrar a valorar las preguntas y si su formulación contiene sesgo de algún tipo, ya que cada lector lo puede interpretar de una forma. No obstante, cabe destacar que los promotores son republicanos, con lo que es probable que exista cierta arbitrariedad. Algo más objetivo es analizar las gráficas, fácilmente manipulables o poco representativas de los datos que se muestran, a fin de restar claridad a algo que no quiere enseñarse. Sin embargo, no se observa nada reseñable. Las gráficas predominantes son las de barras acumuladas, las cuáles están bien elegidas, ya que el número de tramos de las segmentaciones es reducido y se visualiza la información correctamente. Hay otras gráficas de círculos bastate utilizadas para representar escalas del 1 al 10, que aunque no son perfectas para este tipo de representaciones, no llevan a engaño gracias a la diferencia de tamaño o escala de grises.

En resumen, independientemente del resultado obtenido, que "casualmente" es favorable a la república, el análisis realizado deja seriamente comprometida la validez de la encuesta, ya que las muestras están manipuladas no representando una ponderación realista, además de usar algunos trucos que facilitan el resultado deseado. No cabe duda que esta encuesta obedece a una estrategia partidista y populista por parte de Podemos, que busca desviar la atención en la Fiesta Nacional. Los promotores aseguran que los costes de su realización han sido microfinanciados por casi 2.000 "donantes" con sus nombres y apellidos.